domingo, 28 de diciembre de 2008

Un Beso Digital

(Plaza la Aviación - Metro Salvador)

Te conocí por msn. No conocía el correo pero decidí agregarlo igual. Hola, ¿quien eres? – Pregunte al instante después de haber agregado el correo – Ricardo, ¿y tú? – Andrea, un gusto – igualmente :). . – así partió nuestra historia, hablábamos todos los días, en los cuales solo me conectaba para que me dijeras hola, si, ya se que me conformaba con poco, pero que le iba a hacer ... Un día entre emoticones y zumbidos me pediste mi número de teléfono, con temor te lo dí y ansiosa espere aquel llamado, 11:30 pm sonó mi celular, estaba tan nerviosa que ni siquiera se lo que dije, a las 11:35 me llega un mensaje “ Tú voz es aun más dulce de lo que pensé”, los colores se me fueron a la cara y una sonrisa apareció cuando me acorde del momento en que pensé darte un numero equivocado – gracias a dios , te di el correcto -.
El tiempo pasaba cada vez más rápido y los sentimientos empezaban a aparecer, necesitaba ver esos ojos que solo veía por foto, al parecer estábamos tan conectados que en el momento que yo pensaba eso tú escribiste: “¿Quieres salir conmigo?” “Ok”, fui tan pava en ese momento, no pude escribir nada más de lo nerviosa que estaba, a los minutos después acordamos el lugar y la hora: “Metro Salvador, a las 3:30 pm”. Hoy nuevamente estoy aquí contigo, esta vez no juntándonos por primera vez, si no que celebrando un año desde que estamos juntos, una de las mejores decisiones fue aceptar a aquel individuo extraño que me agrego a msn un día cualquiera y que hoy es el amor de mi vida.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Incondicional

- Amor a las tres en Salvador
- Si amor, ahí estaré
- Pero amor sé puntual por favor y no me hagas esperar una hora y media como la otra vez
- Si amor, si nunca más, lo prometo
- No prometas en vano, te espero, besos, te amo.


Las tres y yo aquí en Tobalaba caminando hacia salvador porque el servicio hacia San Pablo esta cortado y no me queda plata en la bip, ¡Genial! ahora si que me mata.
Tres y media y recién en Pedro de Valdivia llegando a Manuel Montt, ay porque tengo que ser tan impuntual, o mejor dicho, porque él tiene que ser tan puntual!
Cuarto para las cuatro y al fin lo veo, sentado en el mismo lugar de siempre, en aquella plaza mágica donde empezó nuestra historia de amor, conociéndolo, debe pensar lo peor, odia que no use celular, lo angustia a pesar de tener conocimiento de lo impuntual que soy, siempre que me atraso piensa en una desgracia. Mientras camino hacia él pienso tantas cosas, por ejemplo: no se como a aguantado un año de impuntualidades, de celos, de tonterías y mil cosas más, pero tan solo verle la carita me doy cuenta que la respuesta a mi cuestionamiento es una: “Me ama, me ama como nadie lo había hecho”.
Ni siquiera lo deje hablar, a penas lo vi le dije lo mucho que lo amaba y nos besamos como la primera vez, al separarnos él no me dijo nada – creo que se le olvido todo el reto que había preparado -, solo puso frente a mis ojos una rosa, la cual tenia un precioso anillo...