
¡Sí!, estoy embarazada, confesé con un deje de vergüenza & pena al mismo tiempo, nunca olvidare la mirada de mi madre, se le notaba su desilusión & bueno creo que cualquier madre estaría así si su hija de 15 primavera, cómo decía mi abuelo, le confiesa que esta embarazada. Tengo 3 meses, aún estoy a tiempo de que el bebe no nazca. Al pasar unos cuantos días, me dirigí a un lugar donde ayudan a que los niños no nazcan, fui sola, no quería que nadie viera mi sufrimiento, ya que me había ilusionado mucho con la idea de ser madre, pero no puedo, soy muy chica, mientras yo pensaba en que hubiera hecho si mi hijo hubiese nacido, llega un señor con una bata blanca & me dice que me ponga en una camilla, ¡Tengo miedo! fue la primera frase que salio de mi boca, el doctor hizo caso omiso a mi frase & empezó con su trabajo, minutos mas tarde empiezo a ver sangre por todos lados, Me temo lo peor – digo entre pensamientos, el doctor empieza a llamar a la enfermera & le decía que todo había empeorado, que la hemorragia no para, ¡Alto! dijo HEMORRAGIA?, de un momento a otro deje de respirar, ¡Si estoy muerta!, ahora pienso que hubiese sido mil veces mejor seguir con mis ilusiones de madre adolescente o ver simplemente las miradas de la gente juzgándome, pero eso poco importaría por que yo seria feliz con mi hijo, pero... ya es tarde para pensar en eso.
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